Ozonoterapia

HIDROTERAPIA DE COLON



"La muerte se esconde en el intestino. Los hombres somos producto de lo que comemos y pensamos" Son antiguos proverbios que reflejan una cruda realidad muy vigente en la actualidad. Los malos hábitos dietéticos y forma de vida actual, hacen que el intestino grueso sea el órgano que más sufra y con ello se generen muchas enfermedades que empeoran ostensiblemente nuestra calidad de vida.

Los desechos deben ser evacuados por norma (cuando el intestino está sano) dos veces al día y sin esfuerzo, las heces deben tener buena consistencia.

Al retenerse los desechos semanas y meses en el colon estos se pudren y fermentan. Los desechos prácticamente se incrustan a la pared del colon acumulando el organismo grandes cantidades de toxinas, que unido al desarrollo de gérmenes patógenos terminan originando diversas enfermedades y un envejecimiento prematuro.

¿Por qué es necesaria la hidroterapia del colon?

Es una excelente opción que nos ayuda a restablecer la salud del tubo digestivo y a mejorar la calidad de vida frente a:

La vida sedentaria.

El abuso de antibióticos, corticoides, drogas, antiinflamatorios y anticonceptivos que alteran el equilibrio de la flora intestinal.

El abuso de laxantes que causan una disminución de la motilidad intestinal y con ello una disbiosis.

Un exceso de moco y toxinas que terminan provocando alergias.

¿Que preserva y mantiene sana la flora intestinal?

El crecimiento bacteriano intestinal no es anárquico, sino que está regulado in vivo por unos mecanismos que controlan y limitan la flora intestinal.

El principal mecanismo de defensa contra la sobrecolonización intestinal es la existencia de un flujo unidireccional continuo, orocaudal que depende de una motilidad gastrointestinal preservada. De esta forma, la toma de laxantes aumenta la eliminación microbiana fecal en un 25%, mientras que el enlentecimiento del tránsito disminuye su eliminación en un 20%.

La acidez gástrica es también muy importante para limitar la población bacteriana intestinal.

La producción de inmunoglobulina A secretora específica, la lisozima y análogos de los receptores epiteliales son mecanismos específicos de control de sobrecolonización bacteriana.

¿Que situaciones alteran la flora bacteriana intestinal?

La pérdida del flujo unidireccional intestinal, o éxtasis intestinal (estreñimiento), es el principal favorecedor del sobrecrecimiento bacteriano. Los trastornos primarios de la motilidad intestinal (esclerodermia o neuropatía autonómica diabética o amiloidótica). Los divertículos duodenales o yeyunales, el intestino corto, megacolon, facilitan el desarrollo de sobrecrecimiento bacteriano.

La hipoclorhidia inducida farmacológicamente se acompañan de sobrecrecimiento bacteriano.

La edad avanzada predispone al desarrollo de sobrecrecimiento bacteriano, incluso sin que se detecte una causa aparente.

Otra causa es el déficit de IgA, especialmente si se le añade inmunodepresión farmacológica como prednisona.

El aumento de la concentración bacteriana mantenida a largo plazo se ha relacionado con la aparición de neoplasias del tubo digestivo a través de la producción de sustancias carcinógenas. La aclorhidria gástrica se ha relacionado con una mayor incidencia de cáncer gástrico por el aumento de bacterias que producen nitrosaminas potencialmente carcinógenas.

El riesgo de neoplasia de colon está aumentado en el sobrecrecimiento bacteriano debido a la presencia de receptores específicos para ácidos biliares en las neoplasias colorrectales.

La administración de antibióticos necesariamente modificará también la flora intestinal.

La hidroterapia de colon va a mejorar y restaurar el medio en donde esa flora intestinal habita. Al restablecer la motilidad intestinal hará que los procesos de absorción se reestablezcan.

¿Qué beneficios aporta la hidroterapia del colon?

Al eliminar masas fecales acumuladas, se produce una desintoxicación profunda revitalizando el organismo.

El 80% de las defensas del organismo se encuentran en la mucosa del intestino delgado y grueso. La limpieza de los ganglios linfáticos intestinales estimula el sistema inmunitario, desintoxica y disminuyen los procesos alérgicos.

Reestablece la peristáltica intestinal especialmente en aquellos con colon hipotónicos.

Elimina los posibles parásitos y es destructora de micosis.

Disuelve adherencias provocadas por procesos inflamatorios crónicos.

Efecto antiinflamatorio.

Eliminación de gases.

Eliminación de cuerpos extraños ingeridos por error y alimentos no digeridos.

Aumenta el tono vital.

Mayor resistencia a la fatiga.

Mejoría del depósito de calcio en los huesos y articulaciones.

Mejoría del estado anímico y del sueño.

¿En qué consiste una sesión de hidroterapia de colon?

Antes de comenzar, el médico hará una exploración previa la que incluye un tacto rectal.

La terapia en sí, consiste en la irrigación profunda de todo el intestino grueso con agua filtrada y ozonizada, a través de una cánula que se introduce en el recto. Esta cánula es de doble vía, por lo tanto entra agua por un lado y salen desechos varias veces durante la sesión por otro, sin necesidad de ir al baño.

Tanto el agua filtrada, como la presión, temperatura y flujo son regulados por un aparato electrónico manejado y controlado por el médico durante toda la sesión.

¿En qué patologías está indicada esta terapia?

Las propias del intestino grueso:

Estreñimiento

Flatulencia

Colon irritable, colitis, colon espástico, colon atónico.

Diverticulitis

Diarreas, candidiasis, parasitismo.

Intoxicación crónica intestinal por bacterias, virus, hongos, metales pesados, etc.

Hemorroides, trastornos linfáticos, celulitis, obesidad, piernas hinchadas, varices.

De gran ayuda en tenesmo vesical.

Problemas prostáticos, hepatopatías crónicas, afecciones renales.

Envejecimiento prematuro de la piel.

Enfermedades de la piel: psoriasis, eccemas, acné, piel seca, etc.

Mejora el estado del cuero cabelludo y por lo tanto del cabello.

Pérdida de la actividad sexual.

Afecciones ORL crónicas: sinusitis, rinitis.

Alergias, prurito, dismenorreas, osteoporosis.

Estrés, jaquecas, migrañas, depresión.

Afecciones pulmonares: asma, bronquitis.

Enfermedades reumáticas: artrosis, artritis, fibromialgia, lumbalgias. contribuye a ralentizar y desinflamar estos procesos.

Astenias, depresión, cansancio, fatiga.

Antes de cualquier cirugía, sobre todo de pelvis/abdomen.

Uso preventivo en los familiares de pacientes con cáncer de colon.

Contraindicaciones

Úlcera intestinales agudas o perforación intestinal.

Cirugías recientes o no del colon.

Tumor canceroso del colon.

Hipertensión sanguínea no controlada.

Hemorroides en fase aguda.

Fisuras y fístulas anales.

Embarazo.

Hemorragias gastrointestinales.

Enfermedades cardiacas severas.

Necrosis intestinal por radiación.

Aneurismas.

Adherencias pélvicas

¿Cuántas sesiones son necesarias?

El número de sesiones es variable, así como la frecuencia de las irrigaciones. Esto depende del estado de la persona, la patología presente a tratar, etc. Generalmente para el bienestar de la persona y a título de prevención es aconsejable una irrigación del colon cada seis meses.

¿Quién indica y realiza esta terapia?

Toda terapia debe ser indicada y practicada por un médico y responder a reglas estrictas de higiene.

Para que una hidroterapia sea más eficaz y duradera, es necesario que el paciente colabore con su alimentación y estilo de vida más saludable.

© CLÍNICA FIORELA , S.L. - Todos los derechos reservado